
Uno pone sus ilusiones, sus nervios y sus ácidos gástricos en pos de un sueño, de una proeza que se antojaba épica cuando, azares del Destino, Francia se despavila, nos descolocamos y nos caen 3. Adiós a Berlín. No me gusta el futbol, pero ésto me toca trash metal con la fibra nacional.
Pero tranquilos, que en cuatro años podemos lograrlo.
Si lo piensas... 3+1=4, como nos han puesto para clavárnosla.
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